No olvidéis que seguimos en crisis

Algo raro veía yo en todo este asunto de la crisis cuando veía a algunos hacerse más ricos mientras que los palos se los llevaban los mismos ilusos.
Pero el remate ha sido ests fin de semana festivo en la ciudad más europea de España, Barcelona.
Primer síntoma: imposible encontrar hotel/hostal/hospedaje en general.
Segundo síntoma: las calles de tiendas abarrotadas de personas y las tiendas más aún.
Tercer síntoma: imposible encontrar sitio para comer o cenar sin previa cola. Como el ambiente es primaveral, la gente espera en la calle sin pudor alguno.
Cuarto síntoma: entré al/la Fnac...a mirar... y vi miles (literal) de personas danto vueltas. Esto en época de crisis es normal, pero lo que me sorprendió del todo fue a la hora de ir a pagar un muñeco que compré a Bob Jr y un puzzle para Bob III. De las diez o quince cajas disponibles, todas ellas estaban abiertas y echando humo. En cada una de ellas había al menos diez personas esperando a pagar. Y no simples puzzles de Barbapapá, no; el Guitar Hero, vídeo juegos de 50 euracos, consolas, mp4...y algún que otro libro.
Me vino a la cabeza el disco de Supertramp ¿crisis?
Para algunos, desde luego. Para otros, en absoluto.
Quien quiera, que se deje engañar.

El movimiento no implica velocidad

El periódico más leído del País ha subido el precio del ejemplar del domingo a 450 pesetas (o 2,5 euros). No me parece mal, pero es un síntoma de que la crisis desaparece. Es uno de los síntomas iniciales, en época de crisis los precios se mantienen o se rebajan par conseguir más ventas, se competitivos incluso cuando parece imposible. Cuando la situación remite, los precios se estabilizan e incluso los líderes incrementan dichos precios. Este diario es el más leído y sus cuentas las conoce cualquiera que indague un poco,incluso la política de despidos que ha llevado estos últimos años. (Antes era complicado, ahora con la red, es fácil enterarse).
Otro de los síntomas de que las cosas empiezan a mejorar, al menos para algunos, es que los gastos en publicidad por parte de las empresas, se incrementa. Se dice que las empresas más competitivas apuestan y gastan más en publicidad en los momentos complicados o justo cuando parece que se sale porque es el instante en que el consumidor empieza a gastar de nuevo, con lo cual, la publicidad cumple su cometido de ayudar al consumidor a elegir.
¿Quiere esto decir que la gente disponga demás dinero que antes? No.
¿Quiere esto decir que se haya reducido el paro? Ni mucho menos.
¿Quiere esto decir que la crisis haya terminado? No.
Sólo que determinados momentos económicos se van sucediendo y los síntomas indican que entramos en uno nuevo, del que los más avispados se aprovecharan.
Y otros, con suerte, veremos, intuiremos o nos inventaremos.
(Sin ánimo de extenderme, genial la historia del periodista que ha inventado decenas de entrevistas literarias a los escritores más famosos del mundo, incluidos varios premios Nobel) (¡Qué importantes los movimientos y las mentes avezadas).