Estaba confeccionando un artículo sobre las bienhechuras y malhechuras de los partidos políticos antes de las elecciones cuando algo en el entorno municipal de un partido político de Albacete ha llamado mi atención.
Me voy a ahorrar nombres porque sí, por la censura, las denuncias y mis temores.
Pero sí puedo decir que no hay error más tremendo que echar la culpa de los errores propios (manifiestos y obvios) a algo, alguien o un ente, cuando es comprobado que la culpabilidad surge de uno mismo.
Por otro lado, es lastimoso comprobar cómo se recurre al miedo, a aquello de "lo que quieren es que ganen los otros", "con este comportamiento se beneficia el PP, el PSOE, IU, los empresarios, Comisiones Obreras, etcétera".
Esto es como afirmar que mejor malo conocido que barato por conocer, que mejor apechugar con los errores de los otros, porque, ah sorpresa, viene (o podría venir) el coco en forma de partido político maligno (en el caso de Albacete, el PSOE o el PP o IU, porque los demás están por demostrar).
Y el error fnal es echar la culpa a la prensa: "Ha sido el periodista éste, que me tiene manía porque de jóvenes le quité una novia en una verbena y por eso ahora me critica y difama".
La sociología política tiene muchas vertientes, pero la de los errores políticos es una de las más divertidas...si un partido o sindicato no te manda a los ninjas para que te arranquen la cabellera.
Encantamientos
La palabra desencanto se ha utilizado mucho durante estos dos años.
Se ha usado a nivel social, político y económico.
Pero implica muchas más cosas, como el hecho de no creerse nada. Y eso conduce a poner en cuestión cualquier valor que primara en la vida de las personas.
El desencanto se utiliza muchas veces para que la mayoría de las personas se vea incapaz de moverse cuando realmente la situación lo merece.
Tened cuidado con el desánimo, que no os pille a traspiés porque alguien puede aprovecharlo en vuestra contra.
Se ha usado a nivel social, político y económico.
Pero implica muchas más cosas, como el hecho de no creerse nada. Y eso conduce a poner en cuestión cualquier valor que primara en la vida de las personas.
El desencanto se utiliza muchas veces para que la mayoría de las personas se vea incapaz de moverse cuando realmente la situación lo merece.
Tened cuidado con el desánimo, que no os pille a traspiés porque alguien puede aprovecharlo en vuestra contra.
Etiquetas:
Libertad
CURRICULUM QUE CRECE NO ES MEJOR CURRICULUM
Según cuenta M. Ortega en La Tribuna de Albacete, más de 300 albaceteños tuvieron más de 15 contratos el año pasado. Los datos los ha ofrecido el Sistema de Empleo.
La noticia en sí no es noticia, porque esta tendencia la vienen avisando los científicos sociales desde los años 90, cuando en la Universidad te decían aquello de "acostumbraos a tener decenas de entradas en vuestro curriculum", lo que no viene a decir más que el trabajo habitual es el trabajo temporal y los trabajos fijos desaparecieron con la generación anterior.
Digo que no es noticia porque se sabe desde los años 90 (si alguien echa cuentas, cuando formalizaron los contratos basura y permitieron la entrada en el mercado de las Empresas de Trabajo Temporal), aunque sí es noticiable porque puede resultar escandoloso o cuando menos, digno de mención que las personas no sepan a qué se dedican o a qué se van a dedicar.
Esto nos conduce a la cuestión de la educación, o formación.
Un médico podrá trabajar siempre de médico, aunque no necesariamente.
Pero no un abogado, o un licenciado de carreras comodín (muchas de letras y las ingenierías), quienes al terminar un contrato no sabrán dónde recaerán en la siguiente ocasión.
Y esto hablando de personas con educación superior. Todos aquellos que no dispongan de titulación se verán abocados al movimiento del mercado: donde más trabajo haya, más opciones de contratación. Con lo que el número de muescas en el curriculum no dejará de aumentar, sin ser más noticia en sí mismo.
Porque lo importante para cualquier persona es tener trabajo. el resto son cuestiones dignas de un sociólogo aburrido, o un periodista sagaz.
La noticia en sí no es noticia, porque esta tendencia la vienen avisando los científicos sociales desde los años 90, cuando en la Universidad te decían aquello de "acostumbraos a tener decenas de entradas en vuestro curriculum", lo que no viene a decir más que el trabajo habitual es el trabajo temporal y los trabajos fijos desaparecieron con la generación anterior.
Digo que no es noticia porque se sabe desde los años 90 (si alguien echa cuentas, cuando formalizaron los contratos basura y permitieron la entrada en el mercado de las Empresas de Trabajo Temporal), aunque sí es noticiable porque puede resultar escandoloso o cuando menos, digno de mención que las personas no sepan a qué se dedican o a qué se van a dedicar.
Esto nos conduce a la cuestión de la educación, o formación.
Un médico podrá trabajar siempre de médico, aunque no necesariamente.
Pero no un abogado, o un licenciado de carreras comodín (muchas de letras y las ingenierías), quienes al terminar un contrato no sabrán dónde recaerán en la siguiente ocasión.
Y esto hablando de personas con educación superior. Todos aquellos que no dispongan de titulación se verán abocados al movimiento del mercado: donde más trabajo haya, más opciones de contratación. Con lo que el número de muescas en el curriculum no dejará de aumentar, sin ser más noticia en sí mismo.
Porque lo importante para cualquier persona es tener trabajo. el resto son cuestiones dignas de un sociólogo aburrido, o un periodista sagaz.
Etiquetas:
Estadísticas,
TRABAJO,
UNIVERSIDAD
