Apenas son 30, pero merece la pena leerlos para concienciarse de ellos.
Quien diga que no sirven para nada pecará de necedad. El hecho de que algunos en algunas partes del mundo no se cumplan no quiere decir que no sean de utilidad.
Lo que hay que hacer es denunciar cada vez que uno de ellos no se cumpla, es decir, todos los días.
Os paso el listado, por si se olvida. Y os propongo un juego que hacía con los chavales en los cursos: elegid tres de ellos y decidme por qué. NO vale decir que todos son importantes, eso ya lo sabemos.
Los míos:
Artículo 3. Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
Artículo 13. 1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.
Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Ahora me explico: todos tenemos derecho a la vida y a la libertad. Que nadie decida por nosotros con nuestras capacidades ni con el hecho de estar vivos.
Todos tenemos derecho a circular libremente, ¿dónde están los muros, vallas y murallas? Y todos tenemos derecho a ir y volver.
Y todos tenemos derecho a opinar y expresarnos como queramos, aunque no hay que confundir porque muchas opiniones son ilegales, asesinas, y eso no es libertad. No caigamos en esa tentación.
Los derechos humanos son un listado que se debe recordar de vez en cuando. Si hay alguien atrevido le propondría que al lado de cada uno de los 30 ponga un par de ejemplos de cómo no se cumplen. Es una manera de ver el mundo con perspectiva y con la esperanza de hacer las cosas mejor.
¡Zas! En toda la boca
Si éste no fuera un blog familiar diría que los españoles le dan un ostión a la clase política en general y al congreso en particular en el último barómetro de opinión. De nuevo las estadísticas y los números marean a lo largo de 91 páginas pero se puede ojear mientras vamos al báter, como las revistas. Y como son numericos, se leen con facilidad: no hay palabras raras de listos que no se entienden. Empiezo por el medio y la opinión de quién manda en España: bancos (31,6 %) Gobierno (26,4 %), grandes empresas (15,1 %) y medios de comunicación (8,7 %). Esto por sí mismo debería darnos pavor, pero seamos valientes.
Todavía encontramos que a la mayoría de la gente le preocupa el paro y la situación económica (76 % y 64 % de los que piensan que están las cosas mal o muy mal), lo cual debería dar que pensar a la clase gobernante.
Encontramos, asimismo, cosas curiosas como que al 0,0 % de los españoles les preocupa el terrorismo internacional. Podría decir algo pero todos sabemos lo que significa el 0. Números, números y numericos sobre las cosas que preocupan echarían por tierra muchos estereotipos, leedlo.
Pero me voy a la parte divertida, la Constitución Española, sí, el tema obligatorio que se estudia en las oposiciones. (La única manera de que un español lea esta norma).
El 57,5 % de las personas dicen que la conocen poco o nada. Bien empezamos. Seguimos: el 40 % no están satisfechos con ella...Y la reformarían el 54 %.
Mi pregunta: ¿Para qué reformar algo que no conoces? O, ¿estamos insatisfechos de algo que no conocemos? Son estas preguntas trampa que te pillan en cuanto te descuidas.
Como los medios de comunicación, algún partido y algún energúmeno dicen que hay que reformar pues lo repetimos, aunque no tenemos ni idea de qué, no hemos comparado sistemas ni constituciones, ni normativas ni nada. Pero tenemos una opinión, aunque no tengamos pudor en decir que no la conocemos. Sonroja.
¿De quién es la culpa de que los españoles apenas conozcan su norma por excelencia? Yo tengo mi punto de vista claro al respecto.
Por otro lado el 48 % de las personas están poco o nada satisfechos con el funcionamiento de la democracia. Lo cual me parece una barbaridad, habría que estudiar por tramos de edad para comprobar en qué otras épocas o qué regímenes han conocido para evaluar. Lo que confirma el hecho de que la gente no sepa por dónde anda o peor, que tengan una opinión pésima del sistema por culpa de quienes representan el sistema (clase gobernante, partidos políticos, etcétera), o por culpa de los "hacedores de opinión", y no sólo a los medios de comunicación me refiero.
Otra cosa llamativa: al respecto de la confianza en las instituciones, sólo sobrepasan el 5 (aprobado raspado) la monarquía y el ejército, lo cual da muestras de estos puntos de vista inquietantes. Muy inquietantes. Las instituciones modernas no dan confianza, las tradicionales sí. Y digo tradicionales por no utilizar otro calificativo que llame a error.
Y voy al inicio: el 61 % de los encuestados opinan que en el Congreso no se presta atención a los problemas reales. De nuevo la imagen política por los suelos, y si la unimos al 76 % de quienes afirman que los políticos profesionales no se preocupan de las personas, terminamos de darles el tremendo sopapo.
Con lo cual entiendo que las personas que se definen responsables y que según la Constitución son representantes de los españoles, deberían hacer un examen de conciencia enorme y cierta penitencia. Pero, sobre todo, deberían hacer algo para eliminar estos problemas (los económicos sobre todo).
Todavía encontramos que a la mayoría de la gente le preocupa el paro y la situación económica (76 % y 64 % de los que piensan que están las cosas mal o muy mal), lo cual debería dar que pensar a la clase gobernante.
Encontramos, asimismo, cosas curiosas como que al 0,0 % de los españoles les preocupa el terrorismo internacional. Podría decir algo pero todos sabemos lo que significa el 0. Números, números y numericos sobre las cosas que preocupan echarían por tierra muchos estereotipos, leedlo.
Pero me voy a la parte divertida, la Constitución Española, sí, el tema obligatorio que se estudia en las oposiciones. (La única manera de que un español lea esta norma).
El 57,5 % de las personas dicen que la conocen poco o nada. Bien empezamos. Seguimos: el 40 % no están satisfechos con ella...Y la reformarían el 54 %.
Mi pregunta: ¿Para qué reformar algo que no conoces? O, ¿estamos insatisfechos de algo que no conocemos? Son estas preguntas trampa que te pillan en cuanto te descuidas.
Como los medios de comunicación, algún partido y algún energúmeno dicen que hay que reformar pues lo repetimos, aunque no tenemos ni idea de qué, no hemos comparado sistemas ni constituciones, ni normativas ni nada. Pero tenemos una opinión, aunque no tengamos pudor en decir que no la conocemos. Sonroja.
¿De quién es la culpa de que los españoles apenas conozcan su norma por excelencia? Yo tengo mi punto de vista claro al respecto.
Por otro lado el 48 % de las personas están poco o nada satisfechos con el funcionamiento de la democracia. Lo cual me parece una barbaridad, habría que estudiar por tramos de edad para comprobar en qué otras épocas o qué regímenes han conocido para evaluar. Lo que confirma el hecho de que la gente no sepa por dónde anda o peor, que tengan una opinión pésima del sistema por culpa de quienes representan el sistema (clase gobernante, partidos políticos, etcétera), o por culpa de los "hacedores de opinión", y no sólo a los medios de comunicación me refiero.
Otra cosa llamativa: al respecto de la confianza en las instituciones, sólo sobrepasan el 5 (aprobado raspado) la monarquía y el ejército, lo cual da muestras de estos puntos de vista inquietantes. Muy inquietantes. Las instituciones modernas no dan confianza, las tradicionales sí. Y digo tradicionales por no utilizar otro calificativo que llame a error.
Y voy al inicio: el 61 % de los encuestados opinan que en el Congreso no se presta atención a los problemas reales. De nuevo la imagen política por los suelos, y si la unimos al 76 % de quienes afirman que los políticos profesionales no se preocupan de las personas, terminamos de darles el tremendo sopapo.
Con lo cual entiendo que las personas que se definen responsables y que según la Constitución son representantes de los españoles, deberían hacer un examen de conciencia enorme y cierta penitencia. Pero, sobre todo, deberían hacer algo para eliminar estos problemas (los económicos sobre todo).
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No olvidéis que seguimos en crisis
Algo raro veía yo en todo este asunto de la crisis cuando veía a algunos hacerse más ricos mientras que los palos se los llevaban los mismos ilusos.
Pero el remate ha sido ests fin de semana festivo en la ciudad más europea de España, Barcelona.
Primer síntoma: imposible encontrar hotel/hostal/hospedaje en general.
Segundo síntoma: las calles de tiendas abarrotadas de personas y las tiendas más aún.
Tercer síntoma: imposible encontrar sitio para comer o cenar sin previa cola. Como el ambiente es primaveral, la gente espera en la calle sin pudor alguno.
Cuarto síntoma: entré al/la Fnac...a mirar... y vi miles (literal) de personas danto vueltas. Esto en época de crisis es normal, pero lo que me sorprendió del todo fue a la hora de ir a pagar un muñeco que compré a Bob Jr y un puzzle para Bob III. De las diez o quince cajas disponibles, todas ellas estaban abiertas y echando humo. En cada una de ellas había al menos diez personas esperando a pagar. Y no simples puzzles de Barbapapá, no; el Guitar Hero, vídeo juegos de 50 euracos, consolas, mp4...y algún que otro libro.
Me vino a la cabeza el disco de Supertramp ¿crisis?
Para algunos, desde luego. Para otros, en absoluto.
Quien quiera, que se deje engañar.
Pero el remate ha sido ests fin de semana festivo en la ciudad más europea de España, Barcelona.
Primer síntoma: imposible encontrar hotel/hostal/hospedaje en general.
Segundo síntoma: las calles de tiendas abarrotadas de personas y las tiendas más aún.
Tercer síntoma: imposible encontrar sitio para comer o cenar sin previa cola. Como el ambiente es primaveral, la gente espera en la calle sin pudor alguno.
Cuarto síntoma: entré al/la Fnac...a mirar... y vi miles (literal) de personas danto vueltas. Esto en época de crisis es normal, pero lo que me sorprendió del todo fue a la hora de ir a pagar un muñeco que compré a Bob Jr y un puzzle para Bob III. De las diez o quince cajas disponibles, todas ellas estaban abiertas y echando humo. En cada una de ellas había al menos diez personas esperando a pagar. Y no simples puzzles de Barbapapá, no; el Guitar Hero, vídeo juegos de 50 euracos, consolas, mp4...y algún que otro libro.
Me vino a la cabeza el disco de Supertramp ¿crisis?
Para algunos, desde luego. Para otros, en absoluto.
Quien quiera, que se deje engañar.
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