Sociedad Civil

La sociedad civil, ¿qué es?
Se supone que somos todos y cada uno de nosotros, en diferenciación al entramado militar y a la clase política; es decir, mucha gente aunque no todo el mundo.
La definición formal es mucho más amplia y cada sociólogo y filósofo ha dado la suya particular a lo largo de la historia, de manera que os recomiendo una buena biblioteca y paciencia.
Una de las cosas que se suele decir como característica de la sociedad civil es que resulta necesaria para la construcción y pervivencia de la democracia.
Palabras mayores que llenan la boca de muchos, la boca y los titulares.
Para el sostenimiento de una democracia son necesarias muchas cosas, la articulación de la sociedad civil es una de ellas, pero en esta misma definición radica la trampa de la mayoría de las democracias pues el control de la sociedad civil hace más fácil el control del poder. El control y el sometimiento no es siempre posible pero hay muchos recursos para ellos.
El más sencillo y utilizado es, sorpresa, el dinero. Otro de ellos, muy relacionado con el anterior, el acceso (o la promesa de) al poder con lo cual se puede presumir de sociedad civil y articulación de la misma aunque realmente las asociaciones y entidades dependan indirectamente (o no) de los diferentes gobiernos (regionales, locales, estatales).
¿Cuántos casos se pueden citar de asociaciones de vecinos que callan la crítica ante la promesa del arreglo de una acera, la mejora del alumbrado o la subvención para las fiestas patronales? ¿Cuántas asociaciones sobreviven y malviven gracias a ayudas administrativas que no llegarían si criticaran de manera directa la gestión de dichas administraciones?
El listado es amplio y velado.
Estos son ejemplos de sociedad civil, aunque el ejemplo más sencillo es la sociedad articulada. Falta saber en torno a qué y con qué fuerza se articula.

La ética de las personas


Hoy toca otra valenciana, será que la sangre mediterránea tira más que otra cosa, aunque confío en revisar a pensadores de otras latitudes.
Adela Cortina me hizo mella por una sincera consideración al respecto de la frase común "todos los puntos de vista son respetables". Ella sonreía y decía: "No, las personas son respetables, pero sus ideas pueden ser machistas, ilegales, estúpidas, etcétera".
Una interesante puntualización y matización. O una manera sencilla de decir: te respeto a ti, pero lo que dices es una soberana jpllz.
Es una de las personas que mejor puede hablar de ética en España, y parte del extranjero, como diría aquel.
Os enlazo una selección de sus obras, que también se puede conseguir por Internet (es lo que tiene).
El resto es cosa vuestra, aprended y zambullíos porque merece la pena la lectura tanto de sus artículos como de sus obras.

Un buen Sociólogo, un buen maestro


Hoy toca hablar de un valenciano, aunque delimitar a una persona por el lugar de nacimiento no es demasiado justo. Porque ahora está en Alicante y se ha pasado media vida de un lado para otro, aprendiendo y enseñando.
Hoy me apetece hablar de José María Tortosa, profesor del que se puede aprender, porque hay profesores que, en fin, otro día.
A Tortosa lo conocí leyendo, cómo no, porque el círculo de conferencias de este hombre es amplísimo, pero ello no quiere decir que llegue a todas partes.
El libro concretamente se llamada El patio de mi casa : el nacionalismo en los límites de la mera razón del año 1997.
Sin querer, me lo encontré durante un par de años en varias conferencias (fuera de Albacete, en Alicante, Madrid, Valladolid y Granada) en las que más que aprender, los que asistíamos a sus ponencias, nos deleitábamos. Por una sencilla razón: te daba una lección sin darte clase. Y se notaba más cuando estaba rodeado de otros catedráticos.
Suya es la gran frase (adoptada de otro catedrático no español) de que la diferencia entre un catedrático de aquí y uno de fuera es que el de fuera siempre duda, mientras que el español afirma con rotundidad.
Lo he enlazado para que podais seguir su evolución, sobre todo en el ámbito de la paz, pero también de las relaciones internacionales o cualquier otro aspecto sociológico imaginable. En Levante colabora con los medios de comunicación locales de manera habitual, suerte que tienen algunos.
Es de esas personas a quienes te cruzas en un semáforo y te da conversación, a pesar de que seas el típico pesado que se acerca a traición.
(Ah, la foto es de Cristina de Middel)

¿Qué es la sociología?

Es la primera pregunta del primer día de clase de cualquier alumno tanto de Sociología como de aquellas otras facultades en que se imparta la sociología, si el Plan Bolonia y las luchas intestinas departamentales de las universidades lo han permitido.
Como no puede ser de otra manera, se puede recurrir a la respuesta espontánea pero es mejor recurrir a los clásicos, que para eso están. Al efectuar un ligero repaso entenderemos que no hay una acepción global aceptada sin más, lo cual supone un esfuerzo en la definición propia y una variedad enriquecedora.
Podemos entender que son los hechos sociales, según explicó Durkheim, o el objeto de la acción social, según Weber, aunque una definición muy acertada es la de Salvador Giner en que especifica que la Sociología estudia la sociedad humana, las colectividades, asociaciones, grupos e instituciones que la conforman.
Nos quedaremos con ésta última para decidir que define cómo se mueve la sociedad, su evolución, sus peculiaridades, sus problemas, sus características. En fin, una definición en bruto de lo que son variedad de cosas en concreto: nosotros mismos.
Los problemas surgen con las incompatibilidades y los choques tanto con otras disciplinas (desde la psicología, a la antropología, la ciencia política, etcétera) como entre los mismos investigadores, que como en cualquier escenario de la vida, tienen opiniones encontradas y en ocasiones, de qué manera. Hay míticos debates de, por y para profesores universitarios.
La solución a los inconvenientes (que no detallo más en extenso, sino el blog no tendría sentido) se trató de zanjar con el método científico que tantos quebraderos de cabeza da a los alumnos de cualquier rama. La intención de las ciencias sociales de hacerse serias pasa por obtener resultados de la misma manera que el resto de ciencias. Y, aunque el hombre en general no se puede meter en una probeta, ni ir haciendo experimentos con él (a pesar de flagrantes intentos), sí existen herramientas que cualquier manual repite hasta la saciedad y luego a la hora de la verdad se toman en cuenta o no: esto depende de los recursos tanto personales como institucionales.
Un inconveniente final es el carácter extremadamente serio, formal y hermético tanto de sociólogos, como de textos. Por suerte esta tendencia se está quebrando desde distintas universidades, así como desde el punto de vista de contados sociólogos modernos, pero no es lo habitual, ni desde luego, son quienes más cobertura disponen. Lo que conduce a que la sociología sea vista como un asunto de minorías (unido a la falta de poder del colectivo de sociólogos), a pesar de que el asunto concierne a todos y cada uno de nosotros.


 MICA CONSULTORES
Selección de Personal
Recursos Humanos
Comunicación externa
Comunicación interna
Mystery Shopping
Apoyo a emprendedores
Ayuda nuevas empresas
Formación
Cursos online y presenciales
Clases particulares Albacete y provincia
Canguros Albacete y provincia
Ofertas trabajo y empleo Albacete
Ofertas trabajo y empleo

Sociología para principiantes I

A todos nos da reparos confiar en las encuestas y sondeos de opinión, pero quien más quien menos cede a revisarlos, cotillearlos y manifestar su acuerdo o desacuerdo.
Lo que es obvio es que en España se han profesionalizado mucho hasta el extremo de que son herramienta de manipulación y arma arrojadiza. Con varios puntos claros, cualquiera puede estimar la validez o falta de ella de las encuestas. ¿Puede uno fiarse de las encuestas que presentan los medios de comunicación? Sí, siempre y cuando dejen claro quién las solicita y vayan acompañados de los datos de campo (a cuánta gente se pregunta, durante cuánto tiempo, vía telefónica o correo, nivel de confianza, etcétera). Y si a ello le unimos que ofrezcan la posibilidad de acceder al estudio completo, no sólo a las conclusiones, mejor. Porque de hecho las encuestas encierran trampas posibles, pero las conclusiones son el campo para sembrar las certezas o las dudas.
Un ejemplo: el
barómetro de opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas del mes de junio. Las bondades son su estabilidad en el tiempo, con lo cual podemos hacer un seguimiento (lo que se llama tendencia) de cómo evolucionan determinadas maneras de pensar y ver las cosas en la sociedad española.
Pero no menos importante son las maneras de interpretarlo, lo cual no hace el CIS porque de eso ya se encargan los medios de comunicación. Y aquí es donde hay que llevar un cuidado enorme porque según la interpretación, así obtendremos un resultado y otro, cuando lo divertido es ojear la encuesta y sacar las conclusiones propias (es una opción abierta y libre, la otra opción es la cómoda: dejarse llevar por interpretaciones ajenas)
Es curiosa la cantidad de información que se puede manejar, porque de hecho el barómetro habla de economía, terrorismo, inmigración, religión, o cultura, con lo cual el abanico de posibilidades es casi infinito. Tanto como las tendencias.
Se pueden decir cosas como que los españoles estamos mayoritariamente preocupados por las cuestiones económicas y el paro, cosa normal por otra parte. También se puede decir que uno de los problemas que aprecia la población, por encima de la inmigración son los políticos (y este leve comentario no ha salido en ningún medio de comunicación). De hecho un buen titular sería: "Los políticos preocupan más que los inmigrantes" o "Los políticos son un problema mayor que la inmigración".
Pero sería un tanto escandaloso porque luego habría que relacionarlo (como suelen hacer algunos medios) con el problema de la inseguridad ciudadana, y cómo se relaciona inseguridad ciudadana con política o con paro, o con problemas económicos. ¡Mucho más fácil hacerlo con los inmigrantes! A pesar de que sea el décimo problema que afecta a los españoles.
Hay que llevar cuidado, pues.
De hecho, casi un 20 % de los encuestados no saben o no contestan al problema que más les afecta personalmente, así como hay casi un 25 % de encuestados que no saben o no contestan a la pregunta sobre su ideología (derechas o izquierdas).
Otra de las cuestiones latentes en este enorme país de artistas, poetas, cantantes y filósofos: "¿Cómo es la oferta cultural de su pueblo o ciudad?". Frente al 8 % de personas que no saben o no contestan (¿será por vergüenza? Y esto es punto de vista personal) la mitad de los encuestados opinan que la oferta cultural es regular, mala o muy mala, lo cual dice muy poco de nosotros mismos.
Un buen titular: "España suspende en cultura" porque de hecho sólo el 38 % la considera (la oferta cultural) como buena o muy buena.
Y para concluir, una de las más perfectas definiciones del español, para que luego vengan y digan que somos país de contrastes y extremos. La tendencia ideológica.
El 25 % o no lo sabe o no quiere contestarlo. El 30 % es de centro, aunque luego se amplía la posibilidad a centro derecha y centro izquierda. Total, 35,4 %. Y bien sumado, un centro estupendo del 65,4 %.
Así que el titular final podría ser: "España inculta y de centro".
Pero, como he dicho inicialmente, hay que llevar cuidado con las interpretaciones porque son intencionadas en su mayor parte. Y esto es una interpretación sarcástica.


 MICA CONSULTORES
Selección de Personal
Recursos Humanos
Comunicación externa
Comunicación interna
Mystery Shopping
Apoyo a emprendedores
Ayuda nuevas empresas
Formación
Cursos online y presenciales
Clases particulares Albacete y provincia
Canguros Albacete y provincia
Ofertas trabajo y empleo Albacete
Ofertas trabajo y empleo